Vas a verme llegar..
Escribo lo que me sucede, escribo con el alma. Y cuando vuelvo a leer lo que antes escribí, me doy cuenta que aunque este equivocada, eso es lo que soy.

Aferraré a mi memoria todos los recuerdos que tengo de ti, no puedo perderme de ninguno, cuando ya no pueda recordar aquellos que no tuvieron verdadera importancia. Prefiero guardar los tuyos en parte más profunda de mi ser, para cuando este viejita, y así esté contigo o sin ti, pueda deleitar mi vida con aquellos pequeños recuerdos que me quedaron de ti, esos que prácticamente son imposibles de borrar, esos que me torturan hoy, pero me hacen feliz mañana, esos que quisiera repetir una y mil veces más.
Está bien, admito que siempre termino diciendo alguna estupidez. Que siempre termino arruinándolo todo. Admito que suelo ignorar las cosas que más me duelen. Que el tiempo se me pasa exageradamente rápido. Que la vida me parece lo más absurdo y a la vez lo más maravilloso que tengo. Que la magia existe, no el tipo de magia del que todos suelen asombrarse, sino la magia interior, la que tenemos cada uno de nosotros por dentro de nuestra alma, lo que somos, lo que damos, lo que recibimos, decimos y pensamos. Esa esencia que sin duda debe ser llamada magia, porque no creo que pueda existir una palabra mejor para definirla. Pero es un poco obvio que eso no es algo que pueda salvarnos, lo único que puede salvarnos no es la fe, no es la esperanza, no es la compasión, para mí lo único que puede salvarnos es el amor. Y no, no tengo mucha experiencia en la vida, solo tengo 19 años, pero sí sé lo que es el amor, es tener miedo de perder a alguien, es entender, confiar, y valorar a alguien por todo lo que es y todo lo que ofrece como ser humano. Mi concepto es un poco más inmenso que eso, pero no puedo definirlo. Así que trato de explicar y dar un mensaje para todos aquellos que sientan que la vida no tiene sentido, la verdad no lo tiene, el único sentido es el querer ser mejores personas, el amar a otra persona, pero principalmente, amarnos a nosotros mismos y valorar todo lo que tenemos y todo lo que no.
Yo no sabía la falta que me harías

Yo no sabía que algún día, tú amor me faltaría así..

tan de repente

 

Solo ahora comprendo tal agonía,

tan dolorosa que se ha vuelvo tu ausencia

pues tu esencia hace falta en mi vida

 

Como aquellos días donde solo el sol salía

y las nubes ocupaban un espacio en el cielo que no era totalmente importante

pues solo veía el brillo resplandecer entre atardeceres

 

Y por si no sabías yo amo los días de sol

amo como todo comienza a tener vida

como las aves vuelan sin temor

como la productividad se vuelve más proclive a ser

y no simplemente es una cuestión de inercia

 

Y amo como tus gestos se vuelven maravilla

entre esos ojos, entre esa piel

amo como mueves tu boca, y como tocas mis manos

como ríes y callas, como aprendes a oír

Pero ¡Ay amor!, yo no sabía

como todo esto dolería

o cuando llegaría el momento de decir adiós

Que locura es no tener ahora tú amor.

Recuerdo cuando solías valer el amor, el tiempo, las risas, las lagrimas, el silencio, la ausencia, todo. Aún lo recuerdo como si fuera ayer. Valías mis más preciadas palabras, mis más sinceros gestos de bondad. Pero ahora, todo eso quedo en el pasado, todo eso ya no tiene remedio, ya no vale nada. Y como duele cariño, como duele.
"Pero es que yo ya no tengo nada, nada. ¿Sabes por qué? Porque no te tengo a ti. Y sin ti mi vida solo es eso, una vida más."
Y es que yo no quiero que llegue mañana, y me digas que todo estará bien.
El retorno

"Vivir sin tus caricias es mucho desamparo; 
vivir sin tus palabras es mucha soledad; 
vivir sin tu amoroso mirar, ingenuo y claro, 
es mucha oscuridad…” 

Vuelvo pálida novia, que solías 
mi retorno esperar tan de mañana, 
con la misma canción que preferías 
y la misma ternura de otros días 
y el mismo amor de siempre, a tu ventana. 

Y elijo para verte, en delicada 
complicidad con la Naturaleza, 
una tarde como ésta: desmayada 
en un lecho de lilas, e impregnada 
de cierta aristocrática tristeza. 

¡Vuelvo a ti con los dedos enlazados 
en actitud de súplica y anhelo 
-como siempre-, y mis labios no cansados 
de alabarte, y mis ojos obstinados 
en ver los tuyos a través del cielo! 

Recíbeme tranquila, sin encono, 
mostrando el deje suave de una hermana; 
murmura un apacible: “Te perdono”, 
y déjame dormir con abandono, 
en tu noble regazo, hasta mañana…

Amado Nervo

Ojalá dijeras todo lo que quiero que digas. Ojalá tu presencia en la inmensidad no doliera tanto. Ojalá tus pasos firmes vinieran hacía mi, y me separaran de este vacío que me causa la espera de ti.
Para algunas personas la felicidad esta en una taza de café, en un libro, en un beso. Para otras en un carro de lujo, en una casa, en un millón.
Aunque no me lo digas, sé que me extrañas, aunque no me hables sé que me piensas, aunque digas querer a alguien más, sé que tu corazón me pertenece. Y sé bien que mi ausencia te duele, que extrañaras mis palabras, mis pasos, mi manera de decir “te quiero”, mi excusa para seguir entendiendo tus gestos, y mis manos que acompañan tus pasos.
Le deseo tanto bien, que solo espero que no vaya a necesitarme nunca, que nunca le haga falta nada de mi, porque ahí, en ese momento, no estaré.
Ese día fui contando sus pasos, y no hablaba para poder escucharlo, me acercaba a su boca, y podía sentir su aliento, agitado. Pero vamos, ¿qué podría decir yo sobre las miradas? Por mucho tiempo nunca me fije demasiado en ellas, pero después de haberme visto en sus ojos, sentí que ningunos ojos podrían causarme esa sensación nunca más. Y estar entre sus brazos, tan fuertes, tan cálidos, me hicieron ver cuantas cosas hacen falta para amar. Sentí como si todo fuera posible. Lo que fue verdaderamente inevitable fue responder a sus besos, a sus labios, y a su voz.

(Source: vasavermellegar)

Hay momentos de nuestra vida donde simplemente colapsamos, donde nuestros sueños parecen estar muy lejos. Donde ver la realidad que vivimos es más destructivo que cualquier arma masiva. Esa realidad de fijarse que alguien lanza su basura a la calle, desde su auto. Esa realidad de ver como alguien es robado, o golpeado sin poder hacer algo. Seguimos viviendo, algunas veces con desesperación, otras con esperanzas de tener un futuro mejor. Hay veces donde me detengo a pensar, ¿por qué hay gente tan cruel?, ¿por qué hay tanta maldad?, ¿cómo lograremos superar esas barreras que nos impiden amar a la humanidad? Porque sé, que aún hay personas, que tienen amor en sus corazones, aunque sean pocas. Amar no es solo querer a alguien, es querer a todos, es comprender, es cuidar. Y pocos, muy pocos conocen ese significado, esa definición. Verdaderamente me asusto, al ver como la gente se grita, al ver como los niños pelean, como la personas son indiferentes, no actúan, solo callan. Me asusta ver como el caos se apodera de nosotros.
Yo un día junte todas las fuerzas que tenia, para decirte lo que sentía, desde lo más profundo y desesperado de mi ser, te dije que quería verte, hablarte de frente, y entender tus gestos, tus miradas. Traté de mantener la calma ante tu respuesta tan absurda e indiferente. Mis lagrimas caían, mi corazón solo latía, el tiempo se me hizo incontable, los segundos y las horas formaron un silencio entre lo que estaba pasando, me detuve, y me di cuenta leyendo lo que respondiste, que yo valía más de lo que cualquier persona piense alguna vez, que yo soy quién controla mi felicidad. Que tú, un simple ser pensando ser superior, creyendo ser más. Eras solo alguien más, alguien al que no le importaba yo verdaderamente, alguien que un día me trataba con amor, y al otro actuaba como si simplemente no fuera nada. Me canse de eso, me canse de las decepciones que me causaban tu presencia. Me harte de tus palabras falsas, y sin esperanza. Te quise, te quiero, y voy a quererte cada día que pase. Y te odié, te odio, y te odiare también. Te diré que te odio cuando te vea, y que te amo, que sufrí por tu presencia y tu ausencia, que lloré en mi soledad por culpa de un nombre y apellido. Que reí más contigo en toda mi vida que con cualquier otro ser. Y que tu manera de decir “hola” y “adiós”, tienen mejor sentido que cualquiera de mis preguntas existenciales.

Inobjetividad. 

Eres un magnifico universo, una galaxia perdida, silencio acompañando irrealidad. Eres misterio, te busco, trato de encontrarte, pero nunca estás, nunca como desearía que fuera. Tus ojos son la constelación más bonita, la más profunda, la más hermosa, con tanto brillo, la mayoría del tiempo me pierdo en ella. En el lugar de tus manías encontré un sistema solar, cada una de ellas, un mundo diferente. Y en ti, en tu personalidad, en tu carácter subnormal, descubrí la más importante de las estrellas, siempre dando calor y luz, siempre tan fuerte, tan incontrolable y tan lejos.

Amor cósmico. 

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